Martín Morillo: El emprendedor que dona el 90% de sus ingresos

Martín Morillo

¿Qué es Solidarity App y qué problema resuelve?

 Solidarity App hace donaciones en tu nombre, permite donar sin que tengas que pagar. Incluso te permite elegir a donde va tu donación, entre proyectos que ayudan a los refugiados, que defienden el medioambiente,  que salvan delfines y animales u otros que están ayudando en cuestiones de nutrición y acceso al agua en zonas aisladas.
Ninguna de las ideas que tuve antes me había entusiasmado tanto como Solidarity App, al menos no tanto como para tirarme a la piscina (dejar mi trabajo e invertir mis ahorros).
solidarityApp
Cada vez que te descargas y pruebas un juego o una app gratuita desde Solidarity App, nosotros hacemos una donación. En concreto, recibimos un pago por parte del anunciante (el juego o app) y donamos el 90% de ese pago. Son donaciones que llegan a los $4 por probar un juego gratuito, pero suelen ser entre $0,3 y $2. Y perdón que me repita, pero es gratis, el usuario nunca paga por donar. Las apps y juegos que enseñamos son todas campañas de publicidad, que nos pagan cada vez que conseguimos un usuario nuevo. Por eso, a más usuarios consigamos, más donaciones generaremos.

¿Cuál es tu experiencia y recorrido en el mundo Startup? ¿Como definirías tu perfil? 

Comencé a los 18 años trabajando en una consultoría de sistemas, desarrollábamos ERPs y CRMs en la nube (algo novedoso por entonces) a medida de los clientes. Ahí me enamoré de las bases de datos, las relaciones entre ellas, las interfaces de carga y las de usuario. Me sumergí con mucha pasión y aprendí como funcionaban muchas industrias (automotriz, comercial, químicas, logísticas, etc.) gracias a diseñar sus sistemas de gestión. Luego hice de headhunter por una temporada ya que me creaba mucha curiosidad la gestión y selección de equipos, pero se convirtió en un trabajo muy repetitivo.

Encontré mi vocación sobre los 21 en el márketing digital, me dieron una oportunidad en el sector de las apps y no la dejé escapar. Es el cruce entre tecnología y creatividad lo que me enamora de este sector.

Me surgió la oportunidad para trabajar en una startup de Berlin, cuando aparecieron los primeros smartphones y las primeras redes de publicidad para promocionar apps. Me encantó el ritmo de crecimiento y emprendimiento digital de la ciudad, iba una vez al mes mínimo y en cuanto a emprendimiento era algo parecido a lo que Barcelona es hoy. Ambas startups en las que trabajé cerraron sus rondas A de inversión por millones de euros destinados a acelerar su crecimiento. Los inversores iban y venían por las oficinas. De golpe los móviles estaban por todas partes y todos sosteníamos uno con nuestra mano. La velocidad a la que se conseguían los objetivos era impresionante.

Mi función en medio de ese chaos de redes y palabrerío programático, ha sido casi siempre ayudar a los dueños de las apps a hacerlas más bonitas, para hacer campañas de publicidad y conseguir más usuarios, cuidarlos y rentabilizarlos mejor. Aunque al principio era una tarea casi formativa o de “evangelización”, con el tiempo se convirtieron en unos conocimientos y una experiencia muy buscada.

En resumen, me gusta pensar que soy un creativo apasionado al que le encanta el marketing digital y la tecnología.

 

¿Por qué has decidido iniciar tu propio camino? ¿Cómo está yendo SolidarityApp y cuáles son tus expectativas?

Ninguna de las ideas que tuve antes me había entusiasmado tanto como Solidarity App, al menos no tanto como para tirarme a la piscina (dejar mi trabajo e invertir mis ahorros). Me gusta pensar que he inventado una forma gratis de donar, es algo revolucionario en cierta forma, “una maquinita de hacer dinero para causas sociales”. Desde hace años llevo la típica libreta de ideas y esbozos, pero el fin social de ésta y su potencial fueron el detonante que me hizo lanzarme. No podía dejar “en el cajón” una idea que potencialmente puede generar millones en donaciones. De momento llevamos muy poco con la aplicación publicada y tanto los medios como los usuarios la han acogido de buena gana. Hemos sido publicados por varios periódicos nacionales e internacionales importantes y ya estamos generando donaciones. Nuestros objetivos son ambiciosos. Queremos conseguir llegar al millón de usuarios y con ellos poder llegar a $1.000.000 en donaciones. Así demostraríamos que con el granito de arena de muchos podemos cambiar las cosas. Imagínate si la utilizaran 10 millones de personas…

Solidarity App

 

¿Qué necesitas hoy en día para hacer crecer Solidarity App y en qué lo vas a destinar?

Nuestro reto es de audiencia. De hecho aprovecho para pedir a cualquier influencer, youtuber, instagramer, blogger, periodista o reporteros que me contacte. Es simple, si su audiencia se descarga un juego, nosotros donamos dinero. Si llega a cientos de miles de personas… 🙂 Por eso lo que más me interesa ahora es probar Youtube como canal, pero no poniendo anuncios, sino explicando el proyecto cara-a-cara con la audiencia. Estoy dispuesto a raparme por hacer el contenido más interesante.

Al mismo tiempo estamos creando mucho contenido y comenzando las campañas de publicidad en facebook y google (entre otros canales).

Me gusta la idea de trabajar para ayudar a mejorar el mundo, aunque suene a cliché. Me encantaría que Solidarity App pueda tener sus propias campañas y colabore de forma activa donde más se necesita.

 

¿Con qué ventajas y desventajas te estas encontrando a la hora de emprender en España?

El sistema Español es horrible para un emprendedor en comparación con el de otros países. Encuentras trabas, pérdidas de tiempo en procesos burocráticos largos además de costes en todo el proceso de creación y puesta en marcha de la empresa. Mi capital inicial lo conseguí gracias a la capitalización del paro (lo cual no fue nada fácil) y en costes de constitución fácilmente se ha ido un 30%.

¿Cómo ves el sector de las aplicaciones móviles? Hay mucha oferta de Apps pero pocas con tracción ¿Qué características tienen aquellas que traccionan?

El sector de las apps lo veo genial, sigue creciendo, tenemos casos de éxito por toda España y todavía el sector no tiene ni 10 años a nivel mundial. Por suerte queda mucho por mejorar, inventar y optimizar. En cuanto a la oferta de apps, es casi ridículo hablar del número total, se suele utilizar para impresionar. Nadie habla del número de webs que hay.
En mi opinión, la clave para que una app “traccione” es la innovación en resolver un problema. Si creas algo totalmente nuevo serás el primero y el único en el mercado. En general creo que pocas apps innovan o pocas resuelven un problema de forma innovadora, luego les cuesta encontrar su foco o propuesta de valor diferenciadora. Más cuando es un problema que ya estaba resuelto.
Un tema importante es que una app evoluciona, se analiza, crece, se modifica, se optimiza y se mejora. Siempre lleva tiempo y presupuesto hacer que traccione. Hacer que un usuario se rentabilice más de lo que costó adquirirlo es complicado. No suele darse el caso de que una app en su primera versión sea un éxito, hay excepciones, pero la mayoría suelen ser del sector de entretenimiento o juegos y me gusta diferenciar ese sector del concepto “app”.

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